sábado, 15 de enero de 2011

INMUNOTERAPIA TUMORAL

      Varias estrategias posibles se han ensayado, con la finalidad de aumentar la respuesta inmuntaria del huésped contra las células tumorales. Este campo de la inmunoterapia, es muy amplio y esta en pleno desarrollo, nos limitaremos a una breve reseña de las principales formas de esta terapia.


      La inmunoterapia puede ser activa, induciendo una estimulación de las respuestas del huésped, o pasiva en la que los efectores inmunitarios (células o anticuerpos) son generados en una fuente externa y administrados al paciente.

 

Inmunoterapia activa

 

     Estimulación inespecífica del SI  la estimulación inespecífica del sistema inmune es algo que ha sido intentado por años, con coadyuvantes como el bacilo de Calmette y Guerin (BCG) inyectados en el lugar del crecimiento tumoral. El efecto es el activar y reclutar mayor número de macrófagos siendo una terapia  utilizada en el CARCINOMA DE VEJIGA y en MELANOMAS.

 

     Estimulación especifica, incluye la vacunación con células tumorales muertas o vivas y la estimulación con antigenos o péptidos tumorales. Respecto a esto ultimo, la inmunización con antigenos tumorales puede realizarse de varias formas: a) por administración directa de un péptido o proteína purificada, b) por inyección de células que expresan genes recombinantes que codifican estos antigenos, c) mediante inyección de vectores de expresión (vacunas de ADN), por ejemplo usando virus como vectores que llevan genes que codifican antigenos tumorales, o mediante inyección de ADN desnudo.


     Con esta terapia se busca aumentar la probabilidad de activar a las células T memoria específicas de tumor. Las vacunas de ADN probablemente sean la mejor forma de inducir respuestas de LTC, ya que el DNA puede ser captado por la célula y los antígenos sintetizados en el citoplasma seguirán la vía de presentación antihigiénica junto al MHC clase I.

 

     Potenciación de la respuesta con coestimuladores y citoquinas. Incluye el aporte de moléculas coestimuladoras o citoquinas exógenas, en un intento de sustituir la función del linfocito T colaborador. En experimentos en animales, la transfeccion de la molécula coestimuladora B7 1, en células tumorales, logra una fuerte potenciación de la RI antitumoral, con rechazo del tejido tumoral implantado.
También la administración de citoquinas como IL-2, IL-4, INF alfa, CSF-GM, IL-12, logra estimular las respuestas específicas e innatas frente a tumores. La  administración sistémica de de citoquinas recombinantes se ha llevado a uso clínico en el tratamiento de algunas neoplasias, como el INF en el melanoma metastasico, la LMC, y otras neoplasias.

 

Inmunoterapia pasiva.

 

     Inmunoterapia celular adoptiva: es la transferencia de células inmunitarias reactivas frente a un tumor, al huésped enfermo. Incluye: a) transferencia de células LAK,  provenientes  de cultivos de células de sangre periférica, en presencia de altas dosis de IL-2, b) transferencia de TIL (linfocitos infiltrantes de tumor), implica la generación de células LAK a partir de células mononucleadas extraídas de infiltrados inflamatorios tumorales, estas se obtienen de muestras de refección quirúrgica, c)  terapia con linfocitos T alogenicos, esta deriva de la observación, de que pacientes con leucemia sometidos a TMO (transplante de medula ósea) alogenicos, tenían menor incidencia de recaídas que los sometidos a TMO autologo. La explicación a esto, deriva de la existencia de antigenos menores de histocompatibilidad que determinan en el receptor del transplante, la producción de una reacción de injerto contra huésped, es decir que las células inmunes del injerto, reaccionan contra las células del receptor, incluyendo las leucémicas.

 

Terapia con anticuerpos antitumorales: con eficacia en general limitada, incluye distintas modalidades:


a) Anticuerpos antitumor asociados a fármacos, tóxicos o radioisótopos.

b) Anticuerpos antiidiotipicos, se utilizan para tratar linfomas de células B, estas células expresan inmunoglobulinas de superficie con un idiotipo determinado, que es muy especifico, ya que se expresa únicamente en el clon neoplásico. Este enfoque ha tenido poco éxito.


c) Anticuerpos heteroconjugados: un anticuerpo especifico contra un antigeno tumoral, se una covalentemente a otro anticuerpo dirigido contra proteínas de superficie de células efectores citotóxicas como NK o LTC, lo que se busca es dirigir selectivamente estas células al tumor.


d) Depleción de células tumorales de la MO, mediada por anticuerpos y complemento. Este enfoque resulto útil en el autotransplante de MO en pacientes con linfomas B.


     En este caso, se extrae parte de la MO del enfermo, quien luego recibe dosis letales de radiación y quimioterapia, destruyendo las células restantes de la MO del enfermo. La MO extraída es tratada con anticuerpos específicos contra linfocitos B (expresados en las células del linfoma), y luego se añade complemento que favorece la lisis de las células tumorales. Esta medula tratada (PURGADA DE CÉLULAS DEL LINFOMA) se vuelve a transplantar y es capaz de reconstruir el sistema hematopoyetico.

 

 

Mecanismo de accion antitumoral


 

fuente:  docs.thinkfree.com/tools/download.php?mode=down&dsn...

 

Jose L. Rebolledo

20122359

EES


 

Principios Inmunologicos de La Vacunacion

La mayoría de las vacunas existentes sirven para la prevención o control de infecciones agudas bacterianas o virales. Para su elaboración es imprescindible conocer la inmunidad natural de cada enfermedad. La meta de la mayoría de las inmunizaciones es imitar la respuesta inmune que provoca la infección natural, evocando mecanismos similares a los que ocurren luego del proceso infeccioso.


     En algunas enfermedades crónicas (SIDA, malaria, parasitosis), existe un limitado conocimiento sobre las respuestas inmunológicas específicas involucradas en su resolución y el desarrollo de vacunas exitosas para ellas continúa siendo un desafío. Las vacunas son generalmente utilizadas como una forma de inmunoprofilaxis, de tal manera que confieran protección aún mucho tiempo antes de la exposición al agente infeccioso. El sistema inmunológico específico o adaptativo, con sus linfocitos B y T, es el responsable de generar la inmunidad duradera que sigue a una infección natural o a las inmunizaciones.


      La respuesta inmune depende de la estructura antigénica del microorganismo o la de sus productos químicos (toxinas). Luego de la exposición al antígeno, las células B y T proliferan en clones y producen anticuerpos y células efectoras específicas. Esto constituye la respuesta primaria. Los linfocitos B, a través de su receptor de inmunoglobulina, "reconocen" en la estructura antigénica epitopes tridimensionales o "conformacionales". Los linfocitos T reconocen antígenos que han sido procesados previamente por la célula presentadora. En las células presentadoras de antígeno, como el macrófago, las proteínas no replicantes son endocitadas y degradadas a péptidos en los lisosomas (vía endosómica) que luego son presentados a los linfocitos T ayudantes asociados a moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad humano (HLA) de clase II. Si se trata de agentes replicantes, como los virus, los antígenos virales sintetizados nuevamente en el citoplasma son degradados a péptidos (vía citoplasmática) y se "muestran" a los linfocitos T citotóxicos en la superficie de la célula presentadora, asociados a HLA de clase I. Las vacunas frecuentemente continenen ambos tipos de antígenos y habitualmente inducen los dos tipos de respuesta.Después del desafío antigénico inicial, la vida media de los linfocitos efectores es reducida; por lo tanto, la generación de clones de células de memoria es esencial para sostener en el tiempo la respuesta inmunológica específica a una infección o inmunización. Luego de una nueva exposición al antígeno, estas células son capaces de desarrollar la respuesta inmunológica secundaria o anamnésica, caracterizada por ser más rápida y de mayor magnitud que a primaria, a menudo con menor cantidad de inóculo. La profliferación y diferenciación de linfocitos T y B está dirigida por interleuquinas, proteínas mensajeras producidas para actuar sobre aquellas células que expresan el receptor correspondiente.


Sincronización de la respuesta inmunológica

 

Los diferentes componentes de la respuesta inmunológica luego de la infección o inmunizaciones aparecen sincrónicamente en el tiempo (Gráfico 3). Los linfocitos B productores de anticuerpos y los de memoria están presentes después de la infección. Los últimos son continuamente reclutados por los antígenos persistentes para formar nuevas células secretoras (plasmocitos) que mantienen el nivel de anticuerpos específicos (protectores) generada sólo si el agente infeccioso está presente. Para la activación de los linfocitos T de memoria se requiere de una nueva exposición a ese antígeno. Características de las respuestas T y B a la vacunación Los antígenos sintetizados a partir de una inmunización tienen las siguientes características:

 

1 . Son el único medio para prevenir específicamente una infección; por ejemplo, la neutralización viral. La medición de estos anticuerpos protectores se utiliza con frecuencia para valorar la respuesta a una vacuna.


2. Los anticuerpos neutralizantes reconocen pocos epitopes de la superficie antigénica y pueden resultar ineficaces si éstos están sujetos a importantes mutaciones.Precisamente, algunos de los agentes infecciosos utilizan esta estrategia como escape a la inmunización, por ejemplo, los virus respiratorios.

3. Los anticuerpos pueden producir la lisis celular cuando células infectadas expresan antígenos virales (vía complemento o citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos) y facilitan los mecanismos de remoción y limpieza en los focos de infección.

 

     La respuesta celular T reconoce y responde a muchos antígenos de un mismo agente patógeno. Su amplitud y diversidad constituyen mecanismos importantes para identificar a microorganismos que  mutan evolutivamente. El complejo de HLA posee un gran polimorfismo, que le confiere una importante variabilidad genética en la población y explica las diferencias en la respuesta a las inmunizaciones entre los individuos.

 


Requisitos de una vacuna

 

El conocimiento de la respuesta inmunológica a los diferentes agentes infecciosos permite enunciar cuatro requisitos generales para la elaboración de una vacuna. Estos se cumplen totalmente en las inmunizaciones con virus vivos atenuados:

1 . Activación de las células presentadoras

 

2. Activación de linfocitos T y B con la formación de gran cantidad de células de memoria.

 

3. Reconocimiento por los linfocitos T de múltiples epitopes, permitiendo superar las variaciones de la respuesta debidas al polimorfismo del HLA poblacional.

 

4. Persistencia del antígeno en los tejidos linfoides donde los linfocitos B de memoria continúan produciendo anticuerpos a lo largo del tiempo.

 

Las combinaciones de antígenos en vacunas múltiples inducen una respuesta adecuada para cada uno de ellos y facilitan los esquemas inmunitarios.

 

Estrategias para aumentar o potenciar la respuesta inmunológica a una vacuna

 

• Las vacunas no replicantes aumentan su potencia antigénica con los adyuvantes. Estos le permiten sostener más tiempo el antígeno en el lugar de la inyección y lograr la activación máxima de las células presentadoras e inducir la respuesta inflamatoria local. El adyuvante más utilizado es el hidróxido de aluminio.

 

• La combinación de polisacáridos con proteínas como transportadores permite generar una respuesta T y B más efectiva.

 

• La incorporación de proteínas o péptidos en construcciones poliméricas (liposomas, micelas, proteínas autoensambladas) genera partículas de tamaño superior en las que se exhibe una mayor densidad de epitopes en la estructura inmunogénica. Las vacunas con virus atenuados estimulan la producción de interferones que pueden inhibir la efectividad antigénica de otra inmunización de iguales características. Esta dificultad se resuelve con la administración simultánea de las mismas o espaciándolas por lo menos cuatro semanas.

 

      Factores epidemiológicos de la enfermedad ayudan a determinar el momento apropiado para la inmunización. Algunas vacunas requieren dosis de refuerzo para sostener la inmunidad a través del tiempo. El momento adecuado para las dosis adicionales está determinado por el conocimiento teórico y la experiencia epidemiológica.

 

 


 

 fuente: http://www.sap.org.ar/docs/publicaciones/archivosarg/2002/50.pdf

Jose L. Rebolledo

20122359

EES


 

Cancer y Estres

     El Cáncer se caracteriza por el aumento en el número de células anormales que provienen de un determinado tejido normal, invasión de tejidos adyacentes por estas células anormales y diseminación linfática o hematógena de células malignas a ganglios linfáticos y a sitios distantes. Este grupo de células anormales proceden de células normales que por una u otra razón pierden sus características normales e inician un ciclo de reproducción incontrolado formando masas de células anormales que se conocen como tumores.

 

     Sabemos que el estrés deprime el sistema inmunológico incrementando la vulnerabilidad al cáncer, enfermedades infecciosas y existen factores emocionales que aumentan el riesgo de cáncer en personas con ira reprimida, depresión, sedentarismo y baja autoestima. La respuesta al estrés genera cambios biológicos y cambios en las conductas de salud o estilos de vida que pueden predisponer a la enfermedad.

 

      El efecto supresor del estrés emocional en la función inmunológica y en la susceptibilidad a la enfermedad, es uno de los aspectos más estudiados de la medicina. Las células neoplásicas (cancerosas) se desarrollan y proliferan con una estructura diferente a la normal. Un posible papel del sistema inmunológico, en la defensa contra el cáncer, sería precisamente la capacidad de reconocer estas células anormales en las cuales han ocurrido esta serie de cambios y eliminarlas antes de que el tumor pueda desarrollarse.

 

     Investigaciones sobre humanos ofrecen la "evidencia de factores psicosociales y medioambientales, incluidas las experiencias de estrés agudo y crónico, como inductores o asociados con funciones inmunes alteradas. Como acción determinante, el estrés modifica la dinámica neuroendocrina y, por tanto, puede afectar las condiciones y comportamiento inmunes del organismo".

 

      En un grupo de pacientes con cáncer metastásico, el entrenamiento en técnicas de relajación durante un año produce cambios significativos en varias medidas de inmunocompetencia.


      Un buen resumen acerca de la relación entre el estrés y el cáncer lo expresan Wayner, Cox y Mackay al destacar que:

 

1. El estrés puede influir sobre la iniciación del cáncer de varias maneras:


i. Aumentando la exposición del sujeto a un carcinógeno;
ii. Interactuando con los efectos de un carcinógeno;
iii. Permitiendo la expresión de un potencial genético latente a través de un cambio en el sistema hormonal.

 

2. Una vez establecido el proceso neoplásico, algunas reacciones tales como un aumento en el consumo de tabaco, alcohol u otras drogas o unas estrategias psicológicas deficientes para afrontar los problemas, pueden modificar o interactuar en combinación con el sistema neuroendocrino.

 

3. El bloqueo de ciertas células inmunológicas, tales como los linfocitos NK,  debido a la acción conjunta del estrés y del propio tumor, podría aumentar la probabilidad de que determinadas células precozmente transformadas eludieran la acción de las defensas del organismo.

 

Dr. Miguel Osío Sandoval

 

 


 

fuente: http://lamedicinaholistica.wordpress.com/2007/07/12/cancer-inmunologia-y-estres/

 

Jose L. Rebolledo

20122359

EES

Novedades de la farmacología rusa (Promete Farmacos contra el cáncer)

     Una de las principales realizaciones de los farmacólogos rusos en el año recién pasado fue la creación de vacunas contra las enfermedades temibles: el SIDA y las hepatitis A y B. En los dos próximos años  la Agencia Biomédica Federal promete poner en el mercado fármacos de producción nacional contra el cáncer.

 

     El término "síndrome de inmunodeficiencia adquirida", SIDA,  apareció en 1982. Desde aquel tiempo esta afección letal se ha llevado a casi 30 millones de vidas humanas. Por lo que se plantea con agudeza la prevención del morbo por una vacuna. Es muy difícil crear tal vacuna, dice Igor Sidoróvich, jefe del sector de SIDA del Instituto de Inmunología de Rusia.

 

     Este problema se resuelve según los métodos de Pasteur, en los que se basan todas las vacunas.  Como es lógico, todos los científicos del mundo han centrado su atención en esta enfermedad. Algunos emitieron la opinión de que tarea fuera insoluble: es imposible crear una vacuna contra el SIDA.

 

     El Instituto y la Agencia Biomédica Federal, a la que pertenece aquel,  se sumaron desde el comienzo mismo a esta labor. Existe ya nuestra vacuna que se llama "vihrepol". Acaba de pasar la primera etapa de ensayos. La primera etapa de ensayos es la verificación de su innocuidad, porque la vacuna puede curar sino también puede contagiar y provocar complicaciones. Nuestro preparado ha pasado con éxito dichas pruebas.

 

     En 2011 comenzará la segunda etapa de ensayos. Sin embargo, ya ahora podemos decir, puntualiza el científico, que el fármaco ruso entra en la decena de vacunas mundiales apreciadas por los especialistas como las más prometedoras.

 

     Durante la creación de la vacuna el trabajo de los científicos se vio complicado por el hecho de que para obtener el antígeno de SIDA no se pudiera  usar virus murtos o debilitados. En este caso se quedan de todos modos partículas virales, explica Igor Sidorovich, capaces de infectar al paciente con esa dolencia letal.

 

      Por esta razón, se emplean tan solo antígenos sintéticos. Se puede obtenerlo por síntesis química, la ciencia ha llegad ya a tal nivel. También, por medio de la ingeniería genética. Nosotros usamos la ingeniería genética.  Quiere decir que al bacilo Coli se incorpora un pedazo del genoma del virus, pero no el que pudiera producir un virus completo sino el que produce tan solo sus fragmentos aislados. En tal caso este bacilo intestinal sintetiza cualquier cantidad de antígeno. El principio de nuestro enfoque consiste también en lo siguiente, cuenta el especialista: formamos una molécula en la que, simultáneamente con la síntesis de proteína viral, incorporamos otra molécula que estimula sensiblemente la respuesta inmunitaria. Es un enfoque novedoso, idead en nuestro Instituto.

 

     Los inmunólogos de Rusia consideran que un importante acontecimiento del año 2010 fue asimismo la creación de la vacuna contra las hepatitis A y B. Las series experimentales de estas vacunas se han presentado ahora para su registro estatal.

 

  

 

 

fuente: http://spanish.ruvr.ru/2011/01/12/39479795.html

Jose L. Rebolledo

20122359

EES

NUTRIENTES E INMUNIDAD

      El organismo dispone de una serie de mecanismos que protegen contra los agentes foráneos los cuales pueden causar enfermedades, infecciones y sepsis; éstos incluyen el sistema de defensa innato: barreras físicas (piel, membranas de mucosas), barreras químicas (pH, enzimas, lisozimas, células polimorfonucleares) y el sistema de inmunidad adquirida que incluye mecanismos celulares y humorales.

 

      La interacción entre nutrición e inmunidad es un fenómeno apasionante y complejo; los alimentos en conjunto y sus componentes en particular , ejercen un papel importante en el desarrollo y preservación del sistema inmune; las deficiencias marginales, los excesos crónicos ó el desequilibrio entre nutrientes pueden dañarlo.

 

      Los primeros trabajos realizados en niños con malnutrición calórico-proteica, mostraron que la infección y la malnutrición estaban ligadas ineludiblemente, siendo esto compatible con la hipótesis de que la depresión del sistema inmune en malnutrición, exacerba el riesgo y la severidad de las infecciones. Por otra parte, se ha demostrado que la deficiencia de aminoácidos específicos disminuye la respuesta a anticuerpos y en otros casos que el desequilibrio entre ellos , provoca una respuesta exacerbada. En la actualidad, las investigaciones se centralizan en el estudio de los efectos inmunoestimulador y antiinfeccioso de la glutamina y arginina ; la glutamina tiene una acción trófica a nivel de enterocito y es utilizado por las células de rápida velocidad de recambio, habiéndose demostrado un efecto específico estimulador sobre la síntesis de DNA que no pudo ser probado para otros aminoácidos; se ha reportado que un aumento en el consumo de arginina y nucleótidos exacerba la respuesta inmune, en particular, en períodos de estrés (quemaduras, trauma o sepsis).

 

      La función de muchas células inmunocompetentes depende de pasos metabólicos que necesitan varios nutrientes como cofactores críticos; se ha mencionado que la deficiencia de vitaminas provoca la depresión del sistema inmune; los efectos más adversos se observan con la deficiencia de vitaminas B6, B2, A, C, E y Acido Fólico. Algunos autores han demostrado que un exceso moderado de vitaminas A, E y ciertos carotenoides potencian una respuesta inmune especìfica; no obstante la ingesta excesiva de vitamina A, puede deprimir el sistema inmune. Hasta la fecha, la función del Zinc en la respuesta inmune no está totalmente dilucidada; su intervención relacionada con la inmunidad incluye:

 

a) su función en el mantenimiento de la actividad biológica de la timulina,

b) su importancia en la DNA y RNA polimerasa, que sugiere su potencial acción en la regulación de la expresión del genoma para la diferenciación y proliferación celular de factores mediadores y reguladores del sistema inmune,

c) su necesidad para asegurar la actividad de muchas metaloenzimas que participan en reacciones que contribuyen a la eficiente respuesta inmune.

 

      Recientemente, se ha centralizado la atención en la actividad de los macrófagos; su deficiencia conduce a una disminución en la ingestión linfocitaria. Por otra parte, el Hierro es necesario para la óptima función de las células natural killer, neutrófilos y linfocitos. En casos de deficiencia está reducida la capacidad bactericida y la proliferación de linfocitos en respuesta a mitógenos y antígenos; esto podría estar ligado, en parte, a la deficiencia de ribonucleótido reductasa, enzima indispensable en la proliferación celular. El Selenio es un cofactor de la glutatión peroxidasa, enzima que participa en los procesos de protección celular; su deficiencia produce la depresión de la respuesta inmune humoral y celular, comprobándose que los suplementos tienen efecto inmunoestimulante. Este hecho podría deberse a la conservación de la función de la enzima y la consiguiente protección de la integridad de las membranas celulares. El Magnesio tiene, además de sus funciones conocidas, un importante papel en el desarrollo y actividad de las células inmunes; la deficiencia provoca depresión en la respuesta humoral y celular, y en la vía alternativa del sistema de complemento. Se ha demostrado su relación con el desarrollo de cáncer; en algunos casos puede actuar como anticarcinogénico y en otros como causante del crecimiento tumoral. Su deficiencia podría estar asociada a las alteraciones en la población linfocitaria T; esta reducción llevaría a una disminución en el reconocimiento y eliminación de células neoplásicas por las células T colaboradoras y citotóxicas, permitiendo el desarrollo de clones malignos. Por esto, el efecto estimulador del Mg sobre la respuesta inmune puede ser beneficiosa en aquellas enfermedades tales como las del sistema hemolinforeticular; por el contrario, parece actuar como promotor sobre los tumores sólidos, por lo cual la suplementación con Mg podría estar contraindicada en pacientes con desarrollo de este tipo de tumores. Es de destacar, que algunos investigadores recomiendan la suplementación con este elemento mineral en individuos con cáncer, para prevenir los síntomas nocivos provocados por la hipomagnesemia.

 

      Hay estudios que demuestran, que los lípidos dietarios desempeñan un papel inmunoregulador; los mecanismos postulados incluyen la modulación en la síntesis de eicosanoides, cambios en la estructura de las membranas celulares, alteraciones en el número y densidad de receptores, modificaciones en el número y función de las subpoblaciones linfocitarias y alteraciones en la producción y mecanismo de acción de citoquinas; los cambios importantes están relacionados con el excesivo consumo de grasas; se observa que un aumento en la ingesta de ácidos grasos saturados o poliinsaturados (mayor del 16% de las calorías totales) provoca depresión de la inmunidad mediada por células, incluyendo la función citotóxica , pruebas de hipersensibilidad cutánea retardada, respuesta de linfocitos a la estimulación mitogénica y actividad de las células natural killer. Por otra parte, las lipoproteínas parecerían estar involucradas en la regulación inmune; se ha observado que la hiperlipidemia en general y en particular los niveles altos de LDL-colesterol disminuyen in vitro la función fagocítica y la de los linfocitos, habiéndose reportado niveles bajos y en algunos casos aumentados de mitogénesis.

 

      Toda reflexión relacionada con los efectos de los desequilibrios nutricionales sobre el sistema inmune deben asentarse sobre la base de la complejidad y heterogeneidad de las células inmunocompetentes, sus subpoblaciones y productos tales como interleukinas , interferón y otros sistemas inductores y/o reguladores.

 

      Lo expuesto muestra como dos disciplinas -Nutrición e Inmunologia- en forma conjunta, pueden identificar los posibles mecanismos de acción de nutrientes específicos sobre el sistema inmune; esto permitiría formular el adecuado manejo nutricional para preservar el estado de salud a través del funcionamiento óptimo de los sistemas de defensa del organismo.

 

 

 

fuente: http://www.nutrinfo.com/pagina/info/inmunidad.html

 

Jose L. Rebolledo

20122359

EES

Con las defensas en el punto de mira (Sanidad)

      Desde pequeños todos tenemos claro que necesitamos defensas para no caer enfermos. Pero la importancia del sistema inmunológico, el que regula las defensas, va mucho más allá de coger un enfriamiento. Las alergias o los tumores cancerígenos están directamente relacionados con el funcionamiento por exceso o por defecto de las defensas, respectivamente. En el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia trabaja desde hace años uno de los grupos de investigación considerados de excelencia por la Fundación Séneca, el dedicado a Inmunología e inmunotolerancia en trasplantes y enfermedades de base inmunológica. Sus investigaciones a lo largo de las últimas dos décadas van encaminadas a mejorar la calidad de vida de todos aquellos que padecen enfermedades alérgicas, a lograr que las defensas no impidan el rechazo de los órganos trasplantados y a averiguar por qué las defensas dejan de actuar y permiten que crezcan en el organismo los tumores cancerígenos.

 

      La doctora Rocío Álvarez dirige este grupo de investigación y explica de una forma muy gráfica cómo funcionan las defensas del organismo.


     «Yo siempre digo que en las defensas hay un ala belicista y otro pacifista», afirma. Es decir, que hay ocasiones en las que las defensas sobrerreaccionan y otras en las incurren en defectos funcionales. En el primer caso es cuando se producen las alergias o enfermedades autoinmunes como las reumáticas, la diabetes, u otras que afectan al tiroides o al sistema digestivo; mientras que en el segundo caso la falta de actividad del sistema inmunológico contribuye a facilitar enfermedades como el cáncer.

 

     «Nuestros avances se centran en cuestiones muy técnicas difíciles de explicar popularmente, pero intentamos averiguar mediante el estudio del sistema inmunológico cómo se pueden evitar estas reacciones que dañan al organismo, y no hablo solo de los trasplantes, porque en esos casos el organismo responde a un cuerpo extraño, sino al caso de las alergias y los tumores», apunta la doctora Álvarez.

 

     Desde 2003 uno de los estudios que se llevan a cabo está especialmente orientado a averiguar cómo se puede regular la respuesta de las vacunas para el asma de forma que sean realmente eficaces para cada caso. «Hacemos un seguimiento de la persona para comprobar si la vacuna realmente modifica el comportamiento de sus defensas, de esta forma podemos ver si ellas son efectivas o no y si se pueden mejorar los tratamientos».

 

      En el campo de los transplantes, el equipo ha descubierto que hay dos moléculas inductoras de la tolerancia del organismo al nuevo órgano. El trabajo con estas moléculas pude incidir en un menor índice de los rechazos. La doctora Álvarez cuenta que el problema con el que se encuentran en los casos de trasplante es que, para que no se rechace el órgano, normalmente se medica a los pacientes con fármacos inmunosupresores; es decir, se le dice a sus defensas que no actúen para que no ataquen al órgano; sin embargo, a la larga eso afecta al paciente porque sus defensas no funcionan y acaba desarrollando otras enfermedades. La tercera rama de sus investigaciones va dirigida a averiguar por qué el sistema inmunológico se relaja y deja que aparezcan los tumores. Actualmente están llevando a cabo investigaciones en casos de melanomas (cáncer de piel) en los que también se trabaja con el comportamiento de esas moléculas inductoras de la tolerancia.

 

     El abanico en el que estos investigadores se mueven tiene un objetivo muy acotado: conseguir mejorar el día a día de los pacientes y lograr una mayor eficacia en los tratamientos. Para lograrlo trabajan en ello un equipo de once investigadores que cuenta con el respaldo del área de Inmunología de la Arrixaca.

 

 

 

fuente: http://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2011/01/10/defensas-punto-mira/294963.html

 

Jose L. Rebolledo

20122359

EES


 

Descubren un medicamento que restablece el sistema inmunológico envejecido

      Un equipo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) ha descubierto que una medicación ya existente puede restaurar elementos clave del sistema inmunológico, cuyo desequilibrio provoca el declive continuo de la inmunidad y de la salud a medida que envejecemos.

 

Según publica la UCSF en un comunicado, el medicamento que causa este efecto es la llamada lenalidomida, un derivado de la talidomida que apareció en 2004, y que se emplea para tratar el mieloma múltiple o la lepra.

 

      Los investigadores señalan que dosis extremadamente bajas de lenalidomida pueden estimular las "fábricas" de proteínas de las células del sistema inmune, cuya producción se reduce durante el envejecimiento, así como reequilibrar los niveles de diversas citocinas clave (las citocinas son proteínas del sistema inmune que pueden tanto atacar a virus y bacterias como causar inflamaciones que propicien un declive general en la salud).

 

     De esta manera, la lenalidomida serviría para revertir el declive inmunológico derivado del envejecimiento o envejecimiento del sistema inmunológico o inmunosenescencia, afirman los científicos.  El hallazgo ha sido fruto de un trabajo de años de duración realizado por el especialista en alergias e inmunología, Edward J. Goetzl y sus colaboradores de la UCSF y del National Institute on Aging de Estados Unidos.

 

       Los investigadores han estudiado durante este tiempo los cambios en los niveles de citocinas que se producen con el envejecimiento. Los resultados obtenidos en su investigación han aparecido publicados en la revista especializada Clinical Immunology.

Esperanza de salud

 

      Goetzl afirma que, a partir de los niveles de citocinas en el organismo, se puede hacer una estimación de la "esperanza de salud" de un individuo, es decir, el tiempo de salud física que cada persona puede llegar a disfrutar.

 

      Según Goetzl, "si, a la edad de 50 años, nuestros niveles de citocinas son los mismos que los que teníamos a los 25, probablemente nos mantendremos sanos a medida que envejecemos".

Por el contrario, si los niveles de citocinas se han reducido a esta edad, hay que hacer algo al respecto. Goetzl afirma que una pastilla de dosis baja sin efectos secundarios podría ser la solución.


     En 2009, Goetzl estudió a un grupo de 50 adultos ancianos en el National Institute on Aging, y los niveles de tres tipos de citocinas que éstos presentaban: interleucina 2 (IL-2), IFN-gamma (interferón gamma y interleucina 17 (IL-17).

 

     De esta forma, descubrió que las mujeres de entre 70 y 80 años que estaban realmente sanas presentaban los mismos niveles en estas citocinas que cuando tenían 20 años.  Por el contrario, hombres ancianos y mujeres frágiles con niveles incrementados de trastornos inflamatorios y defensas debilitadas contra las infecciones tendieron a presentar niveles bajos de los dos primeros tipos de citocinas, que son protectoras, así como niveles altos de citocinas inflamatorias. Estos desequilibrios en los niveles de citocinas habían comenzado a finales de la mediana edad, según descubrieron Goetzl y sus colaboradores.

 

Dosis sin efectos secundarios

 

      A partir de estos descubrimientos, los científicos se pusieron manos a la obra para tratar de encontrar un medicamento que pudiera aumentar los niveles de IL-2 y de IFN-gamma, pero que no tuviera efecto alguno o muy bajo en la IL-17.  "Nuestro objetivo era encontrar una terapia que no sólo funcionara sino que, además, pudiera suministrarse a una dosis que no implicase efectos secundarios", explica Goetzl.

 

     Los científicos se centraron en tres clases de medicamentos, entre los que se encontraba la lenalidomida. Introducido por vez primera en los años 50 del siglo pasado en el mercado mundial, este medicamento fue retirado en 1961, tras demostrarse que había causado defectos graves en los fetos de las madres que lo habían tomado para reducir sus náuseas durante el embarazo.

 

     En los últimos años, sin embargo, se ha descubierto que la lenalidomida resulta efectiva como complemento al tratamiento de ciertos tipos de cáncer, como el mieloma múltiple o los tumores de riñón, así como para la lepra, a dosis de entre cinco miligramos y 20 miligramos por día. Estos tipos de cáncer están relacionados con una disminución en la IL-2, la citocina que Goetzl y su equipo habían vinculado al declive del sistema inmunológico durante el envejecimiento.

 

     Los investigadores probaron la lenalidomida en ancianos sanos, que fueron agrupados por raza, sexo y nacionalidad, y también en un participante adulto sano y joven. Descubrieron así que niveles extremadamente bajos de lenalidomida (0,1 μM) propiciaban una producción siete veces mayor de IL-2 en personas de entre 21 y 40 años, y una producción 120 veces mayor de IL-2 en pacientes de más de 65 años.

Esto permitió que las personas de más de 65 años recuperasen los niveles de IL-2 que tenían en su juventud, durante un máximo de cinco días. A esta misma dosis, el fármaco también aumentó seis veces los niveles de IFN-gamma en los ancianos, sin suprimir la generación de IL-17.

 

También efecto en las células T

 

     Los investigadores descubrieron que la lenalidomida proporcionó efectos beneficiosos también para las células T o linfocitos T (responsables de coordinar la respuesta inmune celular) de los ancianos participantes en el estudio: gracias al medicamento, las células T migraron mejor por el organismo y presentaron una supervivencia mayor después de defender al cuerpo contra infecciones, explican. Goeztl y sus colaboradores planean realizar pruebas clínicas a gran escala con lenalidomida en 2011, para probar la eficacia del medicamento, y esperan que éste tenga una amplia disponibilidad en unos años.  

 

 

 



Fuente: http://www.tendencias21.net/Descubren-un-medicamento-que-restablece-el-sistema-inmunologico-envejecido_a5337.html

Jose L. Rebolledo

20122359

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Hipersensibilidad

     La hipersensibilidad clásicamente se refiere a una reacción inmunitaria exacerbada que produce un cuadro patológico causando trastornos, incomodidad y a veces, la muerte súbita. Tiene muchos puntos en común con la autoinmunidad, donde los antígenos son propios. Las reacciones de hipersensibilidad requieren que el individuo haya sido previamente sensibilizado, es decir, que haya sido expuesto al menos una vez a los antígenos en cuestión. La clasificación en cuatro grupos distintos fue propuesta por P. H. G. Gell y Robin Coombs en 1963.[1] En la década de 1930 Coombs sistematizó estas reacciones de acuerdo al tiempo que demoraba la aparición de los síntomas y la dosis de desafío. Esta clasificación no solamente apuntaba a la cinética de las reacciones, sino que a los mecanismos involucrados y ha sido fundamental para orientar la terapia y conocer los mecanismos.

 

Tipo 1 - inmediata (o atópica, o anafiláctica)

     La hipersensibilidad tipo 1 es una reacción alérgica provocada por re-exposición a un tipo específico de antígeno referido como un alérgeno[5] La exposición puede haber sido por ingestión, inyección o por contacto directo. La diferencia entre una respuesta inmunitaria normal y una hipersensibilidad de tipo 1 es que las células plasmáticas secretan IgE de una forma descontralada, superando ampliamente las 100 U/I establecidas como el conteo estándar de este tipo de Ig. Esta clase de anticuerpos se unen a los receptores para la porción constante (Fc) del anticuerpo sobre la superficie de los mastocitos tisulares y basófilos circulantes. Al cubrirse estas células con IgE son sensibilizadas al momento de la aparición inicial del alergeno. Con subsecuentes exposiciones al mismo alergeno, hace que las IgE se entrecrucen en la superficie celular de células sensitizadas, resultando en una desgranulación y secreción de mediadores farmacológicamente activos, tales como la histamina, leucotrieno y prostaglandina. Los principales efectos de estos productos son la vasodilatación y la contracción del músculo liso.

 

Este tipo de reacción puede ser localizada o sistémica. Los síntomas varían de una irritación leve a la muerte súbita por anafilaxia. El tratamiento generalmente involucra el uso de epinefrina, antihistamínicos y corticosteroides.

 

Tipo 2 - dependiente de anticuerpos


       En la hipersensibilidad tipo 2, los anticuerpos producidos por el sistema inmunitario se unen a antígenos en la superficie misma de las células del paciente. Los antígenos así reconocidos pueden ser de naturaleza intrínseca (son parte innata de la célula del paciente) o extrínseca (absorbidas a la célula durante la exposición a un antígeno extraño, posiblemente una infección por algún patógeno). Estas células son reconocidas por macrófagos o células dendríticas que actúan como células presentadoras de antígeno, lo que causa que las células B respondan produciendo anticuerpos en contra del susodicho antígeno.

 

      Un ejemplo es la reacción a la penicilina, en el que la droga se une a los eritrocitos causando que éstas sean reconocidas como extrañas para el cuerpo. Ello hará proliferar las células B junto con la secreción de anticuerpos en contra del medicamento. Los anticuerpos de tipo IgG e IgM se unen a éstos antígenos formando complejos que activan la vía clásica del complemento iniciando una secuencia que terminará con la eliminación de las células que presentan los antígenos extraños, causando lisis y muerte celular. Ese es el proceso regular de eliminación de patógenos, volviéndose peligroso para el hospedador si el proceso se activa en contra de sus propias células. La reacción puede durar horas o días en completarse.

 

      Otro tipo de hipersensibilidad de tipo 2 es la llamada citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos (CMCDA o CCDA). En este caso, las células que exhiben los antígenos extraños son marcados con anticuerpos (IgG o IgM), los cuales son luego reconocidos por Células asesinas naturales y macrófagos (reconocidos vía IgG unido a la superficie del receptor, CD16 y FcγRIII), los cuales terminan liquidando a la célula así marcada.

 

Algunos ejemplos


•Anemia autoinmune hemolítica
•Síndrome de Goodpasture
•Eritroblastosis fetal
•Pénfigo
•Anemia perniciosa autoinmune
•Trombocitopenia inmune
•Reacciones de transfusión
•Tiroiditis de Hashimoto
•Enfermedad de Graves
•Miastenia gravis
•Fiebre reumática

Tipo 3 - Complejo inmune


       En la hipersensibilidad tipo 3, se forman en la sangre complejos inmunes solubles, es decir, agregados de anticuerpos IgG e IgM, que son depositados en varios tejidos (típicamente la piel, riñón y las articulaciones) donde disparan una respuesta inmunitaria fundamentado en la vía clásica de la activación del complemento. Hay dos etapas relacionadas al desarrollo de complejos inmunes, primero el complejo se forma cuando los anticuerpos IgG e IgM se unen al antígeno, luego de lo cual, los complejos se tornan de mayor tamaño los que pueden ser eliminados del cuerpo. Es en la primera etapa de esta formación que no es posible eliminar estos complejos antígeno:anticuerpo del organismo, por lo que son esparcidos y depositados en los tejidos mencionados. La reacción puede tardar desde varias horas hasta días para desarrollarse.

 

Algunos ejemplos


•Glomerulonefritis por complejos inmunes
•Artritis reumatoide
•Enfermedad del suero
•Endocarditis bacteriana subaguda
•Algunos de los síntomas del paludismo
•Lupus eritematoso sistémico
•Reacción de Arthus (Pulmón del granjero)


Tipo 4 - Mediada por células (Hipersensitividad Tipo Retrasada o Tardía, DTH)


       La hipersensibilidad tipo 4 es frecuentemente llamada tardía, pues a la reacción le toma 2 o 3 días para instalarse. A diferencia de los otros tipos, no es mediada por anticuerpos, sino por células inmunitarias.

 

     Los linfocitos T CD8 y CD4 cooperadores reconocen los antígenos en un complejo con el complejo mayor de histocompatibilidad tipo I y II. Las células presentadoras de antígeno en este caso son los macrófagos que secretan IL-12, el cual estimula la proliferación de más linfocitos T. Los CD4+ secretan también IL-2 e interferón gamma, estimulando aún más la liberación de citocinas, de ese modo mediando la respuesta inmunitaria. Las células CD8 destruyen las células diana al entrar en contacto con ellas mientras que los macrófagos activados producen enzimas hidrolíticas y, ante ciertos patógenos intracelulares, se transforman en células gigantes multinucleadas.

 

Algunos ejemplos


•Arteritis temporal
•Algunos síntomas de la lepra
•Algunos síntomas de tuberculosis
•Rechazo de trasplantes
•Enfermedad celíaca

 

 

 

hipersensibilidad celular en gastritis

 



 

vasculitis por Hipersensibilidad



 

fuente:  http://es.wikipedia.org/wiki/Hipersensibilidad

Jose L. Rebolledo

20122359

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El Linfoma un Cancer que se puede curar

  Alrededor de 360 mil casos nuevos de linfoma se diagnostican cada año en el mundo. En Colombia, hay 2.500 pacientes nuevos en ese lapso según Globocan 2008, proyecto de la Organización Mundial de la Salud que hace estimativos en todo el planeta sobre la incidencia y mortalidad del cáncer.

 

     Y es que a pesar del aumento en la incidencia del linfoma y de que en todo el planeta hay más de un millón de personas que viven con este tipo de cáncer, aún es una patología desconocida para la mayoría de la población. Siendo esta una de las causas de detección tardía, lo cual disminuye la expectativa de vida de muchos pacientes.

 

     El linfoma es una enfermedad que afecta a las células del sistema linfático, conocidas como glóbulos blancos o linfocitos. En los linfomas, los linfocitos empiezan a comportarse como células cancerosas; crecen y se multiplican sin control.

 

     "Los linfomas se conocen como tumores malignos del sistema ganglionar", apunta el hematólogo Francisco Cuéllar Ambrosi. Estos linfocitos anormales se acumulan a menudo en los ganglios linfáticos, los cuales aumentan de tamaño. Los linfocitos circulan por todo el organismo, por lo que también pueden formarse cúmulos de linfocitos anormales, o linfomas, en otras partes del cuerpo, además de los ganglios linfáticos.

 

¿Por qué se produce?


     La aparición de la mayoría de los linfomas es desconocida. Algunos están asociados a virus. Incluso, se ha comprobado que tiene relación con el VIH. "También, hay factores ambientales que pueden producir la enfermedad. El exceso de contaminación, la exposición a radiaciones e insecticidas, el cigarrillo, infecciones graves y la desnutrición, entre otros factores causan un desbalance en el organismo y muchas veces terminar provocando un linfoma", cuenta Cuéllar. Sin embargo, el linfoma tiende a confundirse con otras enfermedades como la gripa, debido a síntomas como sudoración nocturna, cansancio, pérdida de peso, tos, falta de aliento, picazón constante en todo el cuerpo y fiebre. Lo que muchas veces hace que se confunda o evada su diagnóstico.

 

     "El tumor tiene una característica que frecuentemente confunde a las personas: no duele. De hecho, muchas veces cuando estas ven que el ganglio crece no le prestan mucha atención", cuenta el especialista.

El cáncer puede aparecer en personas de cualquier edad, especialmente después de los 50 años. Afecta a ambos sexos, pero es más frecuente en hombres.

 

     Dice el especialista que "paradójicamente, entre más agresivo sea el cáncer más oportunidad de cura tiene. Además -cuenta- son localizados, afectan una sola región del cuerpo".

 

     La recomendación es que los pacientes y los médicos estén pendientes de cualquier ganglio, que dure más de un mes, lo cual puede estar evidenciando la posibilidad de que se tenga un linfoma.

 

 

 

 

fuente: http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/E/el_linfoma_un_cancer_que_se_puede_curar/el_linfoma_un_cancer_que_se_puede_curar.asp?CodSeccion=193

Jose L. Rebolledo

20122359

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Inmunodeficiencia Combinada Grave

La Inmunodeficiencia Combinada Grave es una inmunodeficiencia primaria poco común, en la que hay una ausencia combinada de las funciones de los linfocitos B y los linfocitos T. Existen diversos defectos genéticos que pueden causar esta enfermedad. Estos defectos dan lugar a una propensión extrema a padecer infecciones muy graves. Por lo general, esta afección se considera la más grave de las enfermedades de inmunodefi ciencia primarias. Afortunadamente existen tratamientos efi caces,como el trasplante de médula ósea, que pueden curar el trastorno y el futuro permite concebir la esperanza de la terapia génica.

Deficiencia de la cadena gamma común del receptor de 6 distintascitocinas"


Es la forma más común de IDCG, que afecta casi al 45% de todos los casos. Se debe a mutaciones de un gen en el cromosoma X que codifi ca un componente (o cadena) compartida por los receptores para factores del crecimiento de los linfocitos T y por otros receptores del factor de crecimiento. A este componente se le llama cγ, que signifi ca cadena gamma común. Las mutaciones de este gen provocan recuentos muy bajos de linfocitos T y linfocitos NK, pero el recuento de los linfocitos B es elevado (el llamado fenotipo T-, B+, NK-). A pesar de su elevado número, los linfocitos B no cumplen sus funciones, puesto que las células T no pueden "ayudar" a las B a funcionar con normalidad. Esta deficiencia se hereda como un rasgo recesivo ligado al cromosoma X. Sólo los varones tienen este tipo de IDCG, pero las mujeres pueden ser portadoras del gen y tienen un 50% de probabilidades de pasarlo a cada uno de sus hijos.


Deficiencia de Adenosina Deaminasa


Otro tipo de IDCG es provocado por las mutaciones de un gen que codifica una enzima llamada adenosina deaminasa (ADA). Esta enzima es esencial para la función metabólica de diversas células del organismo, pero especialmente de los linfocitos T. La ausencia de esta enzima lleva a una acumulación de productos tóxicos metabólicos dentro de los linfocitos, lo que ocasiona su muerte. La defi ciencia de ADA es la segunda causa más común de IDCG y representa aproximadamente el 15% de todos los casos. Los bebés con este tipo de IDCG presentan un numero bajo de linfocitos, dado que sus linfocitos T, B y NK son muy bajos. Esta forma de IDCG se hereda como un rasgo autosómico recesivo. Tanto los varones como las mujeres pueden verse afectados.


Deficiencia de la cadena alfa del receptor IL-7


Otra forma de IDCG se debe a las mutaciones de un gen del cromosoma 5 que codifica un componente de otro receptor de factor de crecimiento, la cadena alfa del receptor IL-7 (IL-7Rα). Los recuentos de linfocitos muestran que los niños con este tipo de IDCG tienen linfocitos B y NK, pero no tienen linfocitos T. Sin embargo, los linfocitos B no funcionan con normalidad debido a la falta de linfocitos T. La defi ciencia de IL-7Rα es la tercera causa más común de IDCG y representa el 11% de todos los casos. Esta forma de IDCG se hereda como un rasgo autosómico recesivo. Tanto los varones como las mujeres pueden verse afectados.

 

Deficiencia de tirosin-cinasa Janus 3


Este tipo de IDCG es provocado por una mutación de un gen del cromosoma 19 que codifi ca una enzima de los linfocitos llamada tirosin-cinasa Janus 3 (Jak3, por sus siglas en inglés). Esta enzima es necesaria para la función de la arriba mencionada cadena gamma común cγ. Por tanto, al realizar un tipos de recuentos de linfocitos T, B y NK que aquellos con IDCG ligada al cromosoma X, es decir, son del fenotipo T-, B+, NK-. Ya que esta forma de IDCG se hereda como un rasgo autosómico recesivo, tanto los varones como
las mujeres pueden verse afectados. La defi ciencia de Jak3 representa menos del 10% de todos los casos de IDCG.


Deficiencias de las cadenas CD3


Otras tres formas de IDCG se deben a mutaciones de los genes que codifican tres de las cadenas de proteínas individuales que forman otro componente del complejo de receptores de las células T, la CD3. Estas mutaciones genéticas que causan IDCG dan lugar a defi ciencias de las cadenas CD3δ, ε o ζ. Estas defi ciencias también se heredan como rasgos autosómicos recesivos.

 

Deficiencia de CD45

Otro tipo de IDCG se debe a mutaciones del gen que codifi ca CD45, una proteína que se encuentra en la superfi cie de todos los glóbulos blancos y que es necesaria para las funciones de las células T. Esta defi ciencia también se hereda como rasgo autosómico recesivo.


Otras causas de IDCG


Otros cuatro tipos de IDCG de los que se conoce su causa molecular son aquellos que se deben a mutaciones de genes que codifi can proteínas necesarias para el desarrollo de receptores de reconocimiento inmune en los linfocitos T y B. Son la defi ciencia de los genes activadores de recombinasa 1 y 2 (RAG1 y RAG2) (en algunos casos también se conoce como Síndrome de Ommen), la deficiencia del gen Artemis y la defi ciencia de ligasa 4. Los bebés que presentan estos tipos de SCID carecen de linfocitos T y B, pero tienen linfocitos NK, es decir que tienen el fenotipo T- B- NK+. Todas estas defi ciencias se heredan como rasgos autosómicos recesivos.


Por ultimo, probablemente existen otras mutaciones que causan IDCG que aún no han sido identificadas.

 

Inmunodeficiencias combinadas menos graves


Hay otro grupo de trastornos genéticos del sistema inmunológico que dan lugar a inmunodefi ciencias combinadas que por lo general no alcanzan el nivel de gravedad clínica necesario para ser considerados inmunodefi ciencia combinada grave. A continuación se presenta una lista de algunos de estos
trastornos, aunque puede haber otros síndromes ausentes en esta lista
que podrían considerarse inmunodefi ciencia combinada (IDC). Entre estos
trastornos fi guran el síndrome del linfocito desnudo (defi ciencia de la
molécula MHC clase II); la defi ciencia de purina nucleósido fosforilasa (PNP);
la defi ciencia de ZAP70; la defi ciencia de CD25; la hipoplasia cartílago-pelo;
y la defi ciencia de MHC clase I.


CUADRO CLÍNICO


El síntoma más común que se presenta en los niños enfermos con una IDCG es un número excesivo de infecciones. Estas infecciones no son por lo general del mismo tipo que las que tienen los niños normales, como por ejemplo los resfriados frecuentes. Las infecciones de los bebés con IDCG pueden ser mucho más graves e incluso poner en peligro su vida, como la neumonía, la meningitis o las infecciones del torrente sanguíneo. El uso extendido de antibióticos incluso para infecciones mínimas ha cambiado el patrón de presentación clínica del IDCG, de manera que el médico que examine al bebé debe ser muy cuidadoso y precavido para poder detectar esta enfermedad.

 

Como los niños reciben vacunas de virus vivos para la varicela, el sarampión y el rotavirus, los niños con IDCG pueden contraer infecciones de estos virus a través de sus vacunas. Si se sabe que algún miembro de la familia ha tenido esta enfermedad anteriormente, o que en tiene una IDCG en el presente, estas vacunas no deben administrarse a los bebés de la familia hasta que se haya descartado que padecen la enfermedad.

 

LAS VACUNAS DE VIRUS VIVOS Y LAS TRANSFUSIONES NO IRRADIADAS DE SANGRE O PLAQUETAS SON PELIGROSAS.

 

Si usted o su médico sospechan que su hijo tiene una inmunodefi ciencia seria, no debe permitir que le administren vacunas de rotavirus, varicela, paperas, sarampión, la vacuna viva de polio o BCG hasta que su estado inmunológico haya sido evaluado. Como se ha mencionado anteriormente, los hermanos de los pacientes no deben recibir vacunas vivas de polio o las nuevas vacunas de rotavirus. Si los hermanos reciben las otras vacunas de virus vivos no es probable que los transmitan al paciente. La excepción puede ser la vacuna de la varicela, si el hermano presenta un erupción cutánea con ampollas.


Si un niño con una IDCG necesita una transfusión de sangre o de plaquetas, debe recibir sangre o plaquetas irradiadas (negativas para CMV, sin leucocitos). Esta precaución es necesaria para prevenir la enfermedad mortal de GVHD [injerto contra huésped] de las células T en los productos sanguíneos, e impedir que el niño contraiga una infección con CMV [citomegalovirus].

 

 

 

 

fuente: http://www.ipopi.org/pdfs/booklets/es/INMUNODEFICIENCIA%20COMBINADA%20GRAVE_06.02.08.pdf

Jose L. Rebolledo

20122359

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Anticuerpos que Neutralizan el SIDA

Washington.- Un equipo de investigadores de Estados Unidos identificó tres anticuerpos naturales que son capaces de neutralizar más del 90 por ciento de las variedades principales del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), según un artículo que publica este viernes la revista Science.

 

Los investigadores, encabezados por Xueling Wu, de los Institutos Nacionales de Salud, afirman que es poco lo que se sabe acerca de estos anticuerpos, que se encuentran en la sangre de muchos infectados con el VIH.

 

Pero, según el artículo, podrían ayudar en el diseño de vacunas eficaces contra el VIH, el virus que se considera como causante del síndrome de inmunodeficiencia humana (sida).

 

Wu y sus colegas sabían que una proteína en la envoltura del VIH, conocida como gp120, se enlaza con el área o grupo de diferenciación 4 (conocido por su sigla en inglés CD4), que es el receptor o puerta principal de entrada del virus en las células T, del sistema de inmunidad en el cuerpo.

 

Por eso, los investigadores decidieron centrar su trabajo en los anticuerpos naturales vinculados con el punto de enlace de la proteína gp120 y el CD4 en los individuos infectados.

 

Para ello, aislaron las células individuales que producen tales anticuerpos e identificaron tres neutralizadores muy potentes contra el VIH-1.

 

En otra investigación de la cual da cuenta la revista Science, Tongging Zhou, también de los Institutos Nacionales de Salud, y sus colegas analizaron la estructura de cristales de uno de estos anticuerpos recientemente identificados, denominado VRC01, mientras forma un complejo con la envoltura proteínica del VIH-1

 

El VRC01, según estos investigadores, se orienta hacia un sitio que no varía entre las diferentes cepas del virus, lo cual da cuenta de sus amplias capacidades de neutralización.

 

"De esta forma el anticuerpo VRC01 es capaz de neutralizar al virus y de trastornar su patología mortal", indica el artículo.

 

"El aislamiento de estos anticuerpos (...) y la demostración de que neutralizan la vasta mayoría de cepas del VIH-1,  es una prueba de que tales anticuerpos pueden obtenerse en los humanos", concluye el artículo.

 

 

 


 

fuente: http://www.elsiglo21.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1768&catid=44:internacionales&Itemid=113

Jose L. Rebolledo

20122359

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Coccidiodomicosis

 

¿Qué es la coccidioidomicosis?


     Coccidioidomicosis es una enfermedad causada por el hongo Coccidioides immitis. El hongo vive en el suelo del valle central de California y en los desiertos del sudoeste de los Estados Unidos y el noroeste de México. El organismo usualmente ocasiona enfermedad sólo en las personas inmunocomprometidas, especialmente en aquellas con menos de 50 linfocitos CD4/mm3. El patógeno es normalmente inhalado, lo cual lleva a la infección pulmonar. En general afecta los pulmones, pero puede también afectar otras partes del cuerpo: membranas que rodean el cerebro (meningitis), y puede diseminarse por el cuerpo. También se lo conoce comúnmente como cocci o fiebre del valle.

 

¿Cómo ocurre?


     Se puede infectar respirando el hongo mientras está acampando, trabajando o excavando en el desierto. El hongo también puede ser transportado por el viento desde el desierto e infectarlo en el área donde usted está viviendo. No se puede adquirir la enfermedad por contagio o por contacto con un animal infectado.

 

¿Cuáles son los síntomas?


     Más de la mitad de las personas que toman contacto con el hongo cocci no tienen síntomas. Sus propios sistemas inmunológicos combaten la infección. Otros contraen síntomas parecidos a la gripe. Los síntomas comienzan a aparecer 1 ó 2 semanas después haberse expuesto al hongo.

 

Los síntomas más comunes son:

 

•fiebre
•dolor de cabeza
•tos
•dolor de garganta
•escalofríos
•dolor del cuerpo
•fatiga
•pérdida de peso
•dolor de pecho
•dolor en las articulaciones
•sarpullido enrojecido.


¿Cómo se diagnostica?


     Su profesional médico le hará preguntas sobre sus síntomas y le efectuará un examen físico. Sospechará que tiene cocci si:

 

•Usted vive o hubiera visitado lugares donde la presencia del hongo es muy frecuente.
•Sus síntomas son más prolongados o más severos que los síntomas normales de gripe, especialmente en los pulmones.


     Es posible que envíen una muestra de su sangre al laboratorio de análisis para confirmar que tiene una infección de cocci. Los análisis de sangre son más confiables que los análisis de piel. Si tiene tos o dolor de pecho, es posible también que le tomen una radiografía de pecho.

 

¿Cómo se trata?


     En la mayoría de los casos no hace falta hacer tratamiento. Si necesita tratamiento, su doctor le recetará una píldoras que matan el hongo. Es posible que deba tomar el medicamento por un periodo de 1 mes a 1 año, dependiendo de su capacidad para combatir la infección.

En casos graves, es posible que deba internarse para que le den medicamentos por vía intravenosa o directamente en el canal espinal. Es posible también que deba seguir tomando medicamentos por mucho meses y en algunos casos por muchos años.

 

¿Cuáles son las complicaciones?


     Cualquier parte del cuerpo se puede infectar con cocci. Después de haber respirado el hongo, éste se puede dispersar a otras partes del cuerpo. Si se le infectan los huesos, es posible que haya que operarlo para drenar el área infectada.

 

      La complicación más seria se produce cuando el cocci infecta el cerebro y el fluido espinal, provocando meningitis. En esos casos, es posible que haya que tratar la infección por mucho tiempo con medicamentos intravenosos e intraespinales. La meningitis puede ser fatal.

 

¿Cómo se puede prevenir el cocci?


      La manera más importante de protegerse contra una infección de cocci es evitar el contacto con la tierra. Si está acampando, trabajando o excavando en los desiertos del sudoeste, use una máscara de cirugía o un pañuelo sobre su boca y su nariz para no respirar el hongo.

 

 

 

fuente: http://coccidiomicosis.blogspot.com/

Jose L. Rebolledo

20122359

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viernes, 14 de enero de 2011

Ayuda inmunológica para el envejecimiento

    Para muchas personas, la temporada de gripe no es más que una molestia. Pero para las personas mayores, puede ser como navegar por un campo minado.

 

     Con sólo una exposición, el virus puede entrar en un sistema inmunológico envejecido y hacer que la persona esté enferma durante mucho tiempo. En la actualidad, los investigadores de la Universidad de California en San Francisco, han encontrado un fármaco capaz de fortalecer el sistema inmune de los ancianos, llevándolo de nuevo a los "niveles juveniles".

 

     El fármaco, la lenalidomida, es un primo de la talidomida, el notorio sedante del que se descubrió que causaba defectos de nacimiento en la década de los 50. Ambos fármacos se han utilizado recientemente para tratar el mieloma múltiple, un cáncer de células plasmáticas en la médula ósea. En dosis mucho más bajas, según descubrieron los científicos recientemente, la lenalidomida puede estimular la respuesta inmune en los ancianos. Los resultados de su estudio serán publicados en la edición de enero de Clinical Immunology.

 

     "Estamos a la búsqueda de incrementar la salud a lo largo del tiempo, en vez de la esperanza de vida", afirma Edward Goetzl, director de investigación de alergia e inmunología en UCSF. "La gente se da cuenta de que en algún momento durante los cincuenta, las cosas empiezan a empezar a funcionar mal, y queremos que esto no suceda".

 

     A medida que envejecemos, nuestras defensas inmunológicas poco a poco se vuelven menos vigilantes y más lentas a la hora de responder ante los ataques. Una glándula llamada timo se contrae, liberando un menor número de células T protectoras cada año que pasa. Los investigadores han encontrado que no sólo las personas mayores tienen menos células T, sino que las células T que poseen son menos activas, no pueden migrar y patrullar el cuerpo tan eficazmente como las de los adultos jóvenes. Las células T de las personas mayores producen menos citoquinas, unas proteínas que ayudan a las células a diferenciarse y proliferar a través del cuerpo.

 

     Goetzl y sus colegas mantienen la hipótesis de que estimular la producción de citoquinas podría aumentar la proliferación de células T y dar impulso a los sistemas inmunológicos envejecidos. El equipo revisó las bibliotecas de medicamentos existentes y encontró cinco que, en dosis bajas, estimulan el sistema inmunológico. Después de realizar análisis más detallados, Goetzl encontró que sólo uno de los cinco, la lenalidomida, fue a la vez capaz de estimular la producción de citoquinas y aumentar la proliferación de células T.

 

     El equipo probó el fármaco en ancianos sanos y adultos jóvenes sanos. Los investigadores aislaron las células T de las muestras de sangre, y expusieron las células a la lenalidomida. Encontraron que el medicamento aumentó los niveles de dos tipos de citoquinas—IL-2 e IFN-gamma—ambas conocidas por estimular la producción de células T. El equipo encontró que el aumento de los niveles en las personas mayores se equiparó a los niveles normales de citocinas en adultos jóvenes. También observaron mejoras en la migración de las células T en las muestras de sangre de los ancianos.

 

     Será importante conocer qué tipo de células T producen las citoquinas adicionales, afirma Janko Nikolich-Zugich, presidente del departamento de inmunología en la Universidad de Arizona y codirector del Centro del Envejecimiento en Arizona. Existen muchos subtipos de células T, y ciertos tipos disminuyen en gran número a medida que envejecemos, mientras que el nivel de los demás permanece casi constante. "El compuesto podría estar simplemente estimulando algo que siempre ha estado ahí", asegura Nikolich-Zugich. "No significa que este compuesto no pueda ser útil más adelante—sólo hay que determinar qué es exactamente lo que hace funcionar".

 

     Goetzl está planificando un estudio piloto en el que administrará dosis muy bajas del medicamento a pacientes con ciertos tipos de leucemia—que dan lugar a una respuesta inmune debilitada similar a la observada en los ancianos. Planea hacer un seguimiento del rendimiento inmune y su tolerancia al medicamento para determinar una dosis óptima. "Lo consideramos como una investigación farmacológica", afirma Goetzl. "Si no termina siendo un medicamento, por lo menos sabemos que podemos aumentar los niveles de citoquinas, y sabemos qué buscar en el desarrollo de nuevos fármacos".

 

 

 

fuente: http://www.elsolonline.com/noticias/viewold/77836/ayuda-inmunologica-para-el-envejecimiento

 

José L Rebolledo

20122359

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Producto del IPN fortalece sistema inmunológico

IPN (Instituto Politecnico Nacional)

El producto funge como coadyuvante

      Ciudad de México (México). Con casi cuatro décadas de investigación, el Transferon se ha convertido en uno de los productos y estudios más relevantes en materia de salud encaminado por científicos de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (ENCB-IPN). Se trata de un extracto dializado de leucocitos, comúnmente conocido como Factor de Transferencia, el cual se emplea en personas que han desarrollado enfermedades infecciosas de origen bacterianas, micóticas y virales, así como autoinmunes y alérgicas, entre otras.

 

      El producto funge como coadyuvante; es decir, es un agente que ayuda a estimular el sistema inmune para modificar y aumentar las defensas del organismo, y en consecuencia se hace más resistente frente a determinados patógenos.

 

      Al referirse a esa línea de investigación pionera en el tema, la doctora Sonia Mayra Pérez Tapia, coordinadora general del Proyecto Factor de Transferencia, comentó que las investigaciones iniciaron hace más de tres décadas con la elaboración de pocas dosis, las cuales utilizaban en protocolos clínicos a fin de conocer en qué y cómo podría utilizarse el producto.

 

      De acuerdo con la especialista, el extracto dializable de leucocitos se obtiene a partir de sangre humana (glóbulos blancos) proporcionada por donadores en diferentes bancos certificados, luego de varias pruebas biológicas descritas en la Norma Oficial Mexicana: NOM-003-SSA2-1993. En tanto, al tratarse de un hemoderivado e inmunorregulador, la fabricación debe someterse a la norma NOM-0059-SSA, la cual refiere al proceso y control de fabricación en medicamentos para uso humano.

 

      Pérez Tapia explicó que los leucocitos son sometidos a un proceso farmacéutico controlado, en el cual las células se mezclan, rompen e inactivan y posteriormente se hacen pasar a través de una malla fina para permitir la salida de moléculas menores a 12 kilodaltones, libre de virus, bacterias u hongos.

Sobre las aplicaciones del producto, la experta acotó que durante las investigaciones del Factor de Transferencia o Transferon se observó la efectividad del fármaco cuando la enfermedad está establecida; es decir, actúa a partir de la existencia del padecimiento y puede tomarse como terapia adyuvante al tratamiento convencional.

 

     En ese mismo sentido, explicó que el Transferon está indicado para tratar enfermedades alérgicas, autoinmunes de inmunodeficiencias, así como problemas oncológicos e infecciosas, tal es el caso de varicela, herpes (genital, simple, ocular y zoster), además de diabetes e infecciones en vías respiratorias, entre otros.

 

     En el caso de la diabetes, la especialista abundó que el medicamento sólo adyuva al tratamiento de las afecciones que derivan de ese padecimiento, como la susceptibilidad a padecer enfermedades infecciosas, problemas renales, problemas de piel, úlceras, entre otros malestares.

 

Trayectoria

 

     El Proyecto Factor de Transferencia, recordó Pérez Tapia, inició a finales de los años 70 con el actual director y fundador de este estudio, el doctor Sergio Estrada Parra. Sin embargo, fue en 2002 cuando este desarrollo se estableció como una empresa sólida, y actualmente cuenta con una área de investigación, calidad y producción, así como otra en administración y un servicio de consulta externa, además de un equipo de trabajo de alrededor de 80 personas.

 

     "La producción creció en gran medida debido a un incremento en la demanda", apuntó la especialista, quien además recordó que la fabricación durante los primeros años era de tan sólo dos decenas de unidades por semana, y actualmente producen al menos medio millón de unidades anuales, cantidad distribuida en su mayoría en instituciones de salud en la ciudad de México.

Además, la representante del proyecto Factor de Transferencia dijo que para 2011 se pretende aumentar la producción al doble, luego de incorporar herramienta y equipo de fabricación para el medicamento.

Aunado a ello, destacó que si bien su comercialización se encuentra en instituciones pertenecientes al Gobierno del Distrito Federal (GDF), también contempla otras dependencias de salud, entre ellos, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), además de otros hospitales pertenecientes al sector público y privado.

 

     Asimismo, la experta comentó que el Proyecto Factor de Transferencia además de enfocarse a la investigación y al producto, también cuenta dentro de las instalaciones de la ENCB-IPN con un servicio de consultas médicas, donde se atiende un promedio de 500 pacientes a la semana, cuyo servicio especializado en inmunología determina los candidatos a administrar el medicamento.

Manifestó que el proyecto desde sus orígenes ha sido "autosustentable"; es decir, los ingresos obtenidos por la distribución del producto se invertían en lograr más recursos, además de contar con el apoyo económico del IPN.

 

     Recientemente, esta casa de estudios así como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) financian parte del Proyecto Factor de Transferencia, el cual tiene como propósito continuar su crecimiento y edificar una planta a nivel nacional, en tanto se busca el soporte de otras instituciones e inversionistas.

 

     Al cuestionarla sobre la importancia de la transferencia tecnológica, la especialista aseguró que en México existen pocas plantas en inmunología, sector en el cual el proyecto puede crecer con bases fundamentadas en el IPN, "por lo que por el momento pretendemos desarrollar al máximo el proyecto dentro de la ENCB sin transferir la tecnología a laboratorios privados", concluyó Pérez Tapia.

 

 

 

fuente: http://www.terra.com.mx/bien_por_mexico/articulo/1023366/Producto+del+IPN+fortalece+sistema+inmunologico.htm

 

José L Rebolledo

20122359

EES